INSTRUCCIONES DE
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DE JULIO DE 2013, DE LA DIRECCIÓN GENERAL DE
INNOVACIÓN EDUCATIVA Y FORMACIÓN DEL PROFESORADO, SOBRE LA
ORGANIZACIÓN Y FUNCIONAMIENTO DE LAS BIBLIOTECAS ESCOLARES DE LOS
CENTROS DOCENTES PÚBLICOS QUE
IMPARTEN EDUCACIÓN INFANTIL, EDUCACIÓN
PRIMARIA Y EDUCACIÓN SECUNDARIA.
En la sociedad de la información y el conocimiento se requiere que las bibliotecas escolares
se conviertan en centros de recursos de lectura, información y aprendizaje, en entornos educativos
específicos integrados en la vida de la institución escolar que apoyan al profesorado en el ejercicio de
sus prácticas de enseñanza y facilitan al alumnado el aprendizaje de los contenidos curriculares, así
como la adquisición de competencias y hábitos de lectura, en una dinámica abierta a la comunidad
educativa.
En una sociedad en la que abundan las desigualdades, las bibliotecas escolares son un factor
de compensación social, al posibilitar el acceso a los recursos informativos y culturales a quienes
carecen de ellos, procurando así paliar la brecha digital y social.
Estas bibliotecas deben permitir el acceso a materiales informativos actualizados, diversos,
apropiados, suficientes en número y calidad, y contemplar todas las áreas del currículo. Son espacios
para la lectura, propiciadores de experiencias gratas de encuentro y convivencia con los libros y con
los recursos culturales en general. Deben apoyar los programas del centro en su conjunto,
especialmente aquellos que vayan enfocados a la formación en el uso crítico y ético de la información